9.4.11


 De pronto me entran las ganas
de dejar de extrañarte,
levantarme de la cama,
sacudir tu nombre
y lavar las sábanas

Tirar el agua que comienza a estancarse
antes de nazcan las crías del hastío,
las larvas de costumbre
y se pudra.

Esperar a que caigan las hojas secas
para que el viento las barra
y se llene todo
de flores nuevas

Me entran las ganas de decirte adiós
sin despedidas largas
antes de que termine
y me venzan las ganas
de llorarte.